La Defensora quiere que haya más mujeres en los tres poderes
Un proyecto de ley -que promete convocar al debate- propone aumentar al 50 por ciento la participación de las mujeres en las listas de candidatos políticos. La propuesta cuenta con el auspicio de la defensora del Pueblo de la Ciudad de Buenos Aires, Alicia Pierini, y ya forma parte de la larga lista de leyes que esperan su tratamiento y aprobación en la Secretaría Parlamentaria de la Legislatura.
La defensora comenzó, para fundamentar su propuesta, argumentando que la igualdad de oportunidades y de trato entre hombres y mujeres ?es una condición necesaria para la efectiva vigencia y desarrollo del sistema democrático?.
Luego recordó que las mujeres comenzaron a ganar espacio en ?todos los aspectos de la vida social? desde fines del siglo 19, incluso considerando uno de los principales logros, que fue su inclusión en el mercado laboral. De todos modos, no considera la funcionaria que aún se haya logrado una ?igualdad real?.
Luego de que se lograran avances en este terreno en Francia, Estados Unidos y Uruguay, la defensora del Pueblo recordó que, ?el derecho al sufragio femenino se convirtió en una realidad en nuestro país a partir del año 1947, con la Ley Nacional Nº 13.010 de Sufragio Femenino, que permitió a las mujeres acceder por primera vez a las urnas en noviembre de 1951?.
Pero, reza el documento, ?recién cuarenta años después, el 6 de noviembre de 1991 fue sancionada la Ley Nacional N° 24.012, la cual estableció que cada una de las listas electorales presentadas, tanto a nivel nacional como a nivel local, debían tener como mínimo un 30% de candidatas mujeres para poder ser validada por el juez electoral y así poder presentarse como opción?.
Claro que esta ley sólo obligaba a respetar el Cupo Femenino en las candidaturas a diputados, convencionales constituyentes y concejales porteños. Posteriormente se extendió la obligación de incluir a las mujeres en las listas de senadores nacionales.
En la cronología del avance de la participación femenina en la política, en el documento se detalla que recién en 1999 todas las provincias, ?excepto Jujuy y Entre Ríos? contaban con una ley correlativa. Incluso, destaca que las legislaturas provinciales de Santiago del Estero, Córdoba y Río Negro fueron más allá y establecieron que el cupo femenino sería no ya del 30, sino del 50 por ciento.
Pero la defensora reclama porque ?en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires esta Ley de Cupo es, hoy en día, discriminatoria en términos de representación democrática, con independencia de la cuestión de género?.
Las razones son sencillas. La Defensoría plantea que ?en el último Censo del 2010 se determinó que en la Ciudad de Buenos Aires habitan 1.555.919 mujeres y 1.335.163 varones, esto quiere decir que hay 86 hombres por cada 100 mujeres. Pero no es sólo la mayoría de habitantes mujeres lo que justificaría la afirmación de que continuar con la implementación del 30% en la Ley de Cupo es una medida discriminatoria que no se corresponde con la realidad demográfica del distrito?.
Tomando en cuenta la Encuesta Anual de Hogares 2009, prosigue la defensora, ?el 70,9 % de la población se concentra en las categorías de mayor instrucción que incluyen desde el secundario completo hasta universitario completo y postgrado, observándose una distribución equitativa entre varones y mujeres. Es decir que, teniendo en cuenta el nivel de instrucción, hombres y mujeres están igualmente capacitados para ejercer un cargo público en nuestra Ciudad?.
?Finalmente, según los datos numéricos y estadísticos mencionados anteriormente, las mujeres que hoy habitan en la Ciudad de Buenos Aires están en las mismas condiciones que los hombres para ejercer cargos públicos electivos con absoluta idoneidad. La representación proporcional del 50% de mujeres como mínimo sería, hoy en día, una medida más justa para que las condiciones de acceso a la política sean, tanto en la Ciudad como a nivel nacional, cada vez más proporcionales con la realidad de la representación democrática. El argumento contrario significaría que un 50% de la población tiene el 30% de representantes y el otro 50% poblacional acumula el 70% de sobrerrepresentación?, reflexionó la defensora, en su fundamentación.