Telerman: "Nadie me va a extrañar"
A escasos 15 días de transferir el mandato, el jefe de Gobierno de la Ciudad, Jorge Telerman, realizó un balance de su gestión.
"Este ha sido un período corto. Si bien asumí en un momento de crisis política muy grave como fue el juicio político y destitución (Aníbal) Ibarra, siempre he priorizado el diálogo. La política es diálogo", aseguró el titular del Ejecutivo porteño por TN.
La gestión Telerman se inició hace un año y medio, pero un tercio de su mandato se desarrolló luego de las elecciones locales que proclamaron a Mauricio Macri como futuro jefe de Gobierno.
"Ha sido una transición larga, de casi seis meses, pero ha sido ejemplar. Hemos podido, siendo adversarios políticos y teniendo enormes diferencias, hacer una transición muy buena, cabal y republicana. Y además pudimos gobernar. Así que el sentimiento predominante es de plenitud, aún en los días de dolores de cabeza", describió.
Entre los momentos más difíciles a cargo del Gobierno comunal ubicó a la campaña porteña. "Fueron los momentos menos simpáticos y agradables, por la tensión con la que se vivió y por ciertas características que no me gustaron mucho", reconoció.
Luego de recalcar que ser "intendente" -como le gusta llamarse y no con el "pomposo" Jefe de Gobierno"- es lo "más honroso" de toda su trayectoria política, Telerman describió como los principales problemas con los que tuvo que hacer frente y que se convirtieron en logros de su gestión a la "reconstrucción de los canales de diálogo con la Legislatura" y a la "recuperación del espacio público".
"Hubo que cabalgar sobre un potro embravecido como era el Gobierno en momento de crisis. Recomponer diálogo y condiciones de Gobierno, pero además abocarse a la tarea de Gobierno. Eso llevó un tiempo, nos puso freno", reconoció. Y, asegurando que Macri recibirá una Ciudad con menos problemáticas, agregó: "Ciertos aspectos de recuperación de la Ciudad, recuperación del espacio público, la vida cultural, los niveles de inversión y de infraestructura está encaminados. Y por lo que vi en el presupuesto que se presenta, me parece que se sigue esa línea".
Pero entre los puntos que no ha podido solucionar señaló al transporte y la seguridad, aunque recordó su propuesta de la creación de una policía comunal, las propuestas para desalentar el uso del automóvil y la inauguración de la línea H.
"El jefe de Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires tiene que tener –como el jefe de cualquier distrito- el control de la calle, el caos de la calle, que va desde el tránsito, hasta la ocupación ilegal de la vía pública. Me parece que transporte y seguir con temas de la autonomía, como por ejemplo la seguridad, es la tarea esencial de las próximas –no diría solamente de ésta- administraciones", dijo.
Y volviendo a resaltar la importancia del diálogo político en lugar de las "políticas de oposición basadas en el griterío" adelantó que desde "una fundación" ocupará un lugar para expresar "disidencias o coincidencias" con el futuro Gobierno macrista.
"A partir de febrero iniciaremos el trabajo en la Fundación Ciudad Futura, en la que vamos a abordar los temas centrales de la Ciudad para llevarlos a la Legislatura y también para generar debate político de altura, además del grito y la denuncia que lamentablemente va a existir", expresó.
También comentó que le preocupan "algunos movimientos en el campo cultural", no quiso adelantar si en el 2011 volverá a presentarse como candidato a Jefe de Gobierno, y dejó abierta la puerta para participar en las elecciones de 2009 como candidato a legislador por la Ciudad.
"Nadie me va a extrañar. Nadie extraña en política y de eso estoy curado gracias a mi analista. Ojalá que digan cuando me vean, 'puso todo de sí para que esto funcione'", finalizó.