Publicado: 07/11/2007 UTC General Por: Redacción NU

Un menor y su madre imputados por amenazas de bomba

El juez federal Norberto Oyarbide informó que "dos personas, un adolescente de 15 años, alumno del Colegio Carlos Pellegrini y su mamá" fueron convocados a prestar declaración indagatoria luego de confirmar que desde el teléfono celular de la madre, el menor "hizo una amenaza de bomba".
Un menor y su madre imputados por amenazas de bomba
Redacción NU
Redacción NU

A raíz de la investigación de varias decenas de llamadas realizadas al 911 señalando la presencia de artefactos explosivos en el Colegio Carlos Pellegrini, el juez federal Norberto Oyarbide informó que "dos personas, un adolescente de 15 años, alumno del colegio, y su mamá" han sido imputados por los cargos de "intimación pública" y "coacción".

"El juzgado trabajó en la investigación y hemos podido detectar que el joven hizo una comunicación telefónica por el celular de su mamá, pero que el joven usa. Llamó al 911 de la Policía Federal y quedó documentado el testimonio de una amenaza de bomba, de explotar todo el Colegio Carlos Pellegrini", describió el magistrado.

A requerimiento de la justicia, la compañía de telefonía celular brindó todas las precisiones del llamado.

"Teniendo esas pruebas tan contundentes, resolví convocar a estas dos personas en el marco de una declaración indagatoria. El joven se negó a declarar. La madre simplemente refirió la circunstancia de que ella era la titular de ese número y que se lo facilitaba a su hijo", detalló.

Hasta el momento sólo se estaría imputando al menor y su madre por una llamada.

En opinión del juez, el caso se enmarca no sólo en la "intimidación pública", sino también tendría que ver con la "coacción", ya que se realiza en un primer momento una amenaza "y luego se solicita que abandone el cargo el rector del colegio".

A dichos delitos podrían caberle de dos a cuatro años de prisión, pero debido a que el joven es inimputable, "el juzgado trabajará en una serie de medidas previas a tomar la decisión" y analizará la situación de la madre para establecer si existe responsabilidad en el hecho.

Finalizando el ciclo lectivo las amenazas de bomba se reproducen como los pájaros en primavera. Este miércoles el Normal, ubicado en avenida Córdoba al 1900, debió ser evacuado minutos después del ingreso en el turno mañana. El pasado martes ocurrió lo mismo, y el viernes también debieron suspenderse las clases.

Mientras los jóvenes continúen realizando este tipo de llamados para evitar los exámenes desde teléfonos públicos, poco podrá hacer la justicia para reprimir estas acciones.

Noticias Relacionadas

Más de Redacción NU