Cambios en el Teatro Cervantes
Varios cambios se están llevando a cabo en la Sala María Guerrero del Teatro Cervantes para mejorar la calidad del lugar. El personal de mantenimiento del teatro debió retirar las trescientas ochenta y cuatro butacas de la platea y la alfombra completa.
Un mecanismo que permite elevarlo y ponerlo al mismo nivel que el escenario caracteriza desde que se construyó, al piso de madera de ésta, la sala mayor se inauguró en septiembre de 1921.Ahora será pulido y sometido a un tratamiento ignífugo. Las butacas se repararán tanto en su estructura como en el tapizado.
Otro de los cambios serán los nuevos equipos de iluminación y sonido que se han comprado mediante licitación y con el presupuesto 2005.
La compra incluyó 60 proyectores elipsoidales marca Selecon y 22 fresnels, que ocuparán el lugar de los antiguos reflectores que datan de 1969; dos consolas de iluminación marca Grandma y Malight respectivamente, con sistema de back up. Las condiciones de prestación del nuevo equipo responden a los más altos estándares de fabricación y rendimiento.
Sus espejos elipsóidicos son dicroicos, lo que potencia el caudal de luz. Las lámparas, además, tienen una posición característica que permite irradiar el calor hacia arriba. El doble juego de lentes posibilita una mayor variabilidad del foco.
Los fresnels o proyectores de luz ambiental, representan un avance significativo pues duplican y hasta cuadriplican la potencia del material existente. Son ideales para baños de color y luz general en grandes escenarios.
En lo referente a las consolas o unidades inteligentes de control de luminarias, las dos que se han adquirido nivelan al Teatro Cervantes con los más importantes del mundo.
El sistema de backup en línea que incorporan, otorga seguridad plena, durante la realización del espectáculo, ante la posible pérdida de información por desperfectos en el hardware o software instalado.
Otra de las adquisiciones fue una consola de sonido Bheringer de 96 canales que reemplazará a la existente con tecnología de los años ’70 y sólo 16 canales de sonorización.La ampliación de dicha capacidad, corregirá deficiencias en el manejo de micrófonos en grandes espectáculos y orquestas.
Las tareas de restauración de la “María Guerrero” contemplan asimismo un proyecto para recuperar el dorado de la sala con el reemplazo de los yesos rotos, y su recableado conforme a las necesidades del nuevo equipamiento.