"Yo no prometí que no iba a ser candidata"
Luego de varias semanas asegurando que su principal interés no era postularse sino trabajar para fortalecer la oposición a nivel nacional acompañando las candidaturas de la Coalición Cívica, Elisa Carrió estará presente (en el tercer lugar para respetar la ley de cupos) en la lista acordada por la Coalición Cívica y la UCR para diputados nacionales por la Ciudad de Buenos Aires.
"Yo no prometí que no iba a ser candidata, yo dije que no quería estar en los primeros lugares", explicó este lunes por Radio América.
Cuestionando las apocalípticas visiones del matrimonio Kirchner, augurando una vuelta al 2001 si no logran la mayoría legislativa, Carrió subrayó que "lo que está en juego es si vamos a tener una Argentina que viva de valores, si vamos a elegir un camino civilizado, o una Argentina autoritaria". "Si escucha a los economistas las propuestas no difieren", dijo.
Sobre las estrategias de campaña, destacó que la CC no "habla mal de nadie" y "hace política como siempre" para "darle una salida democrática y republicana a este país".
"No tenemos dinero para manejar encuestas, ni el dinero de De Narváez para hacer propaganda", destacó.
Pero si bien tomó distancia de la metodología desplegada por empresario, reconoció cierto punto de unión vinculado a operaciones de desprestigio impulsadas por el oficialismo nacional.
"Nosotros fuimos parte de un operativo mafioso, con la SIDE y en ese momento Alberto Fernández, así que hay que tener cuidado con las operaciones políticas", dijo en relación De Narváez y su vinculación con el caso de la efedrina.
Finalizando subrayó que "la candidatura testimonial es una mentira explícita". "Testimonio es testigo de una causa. Los testigos fueron los apóstoles. Comparar a Scioli con Cristo es demasiado", remarcó.