La trastienda del caso Lubertino
La candidatura de María José Lubertino es una de las más firmes dentro del tembladeral que es el armado kirchnerista de la Ciudad. Su lugar como tercera candidata a legisladora es en este momento inamovible. La causa no hay que buscarla en los respaldos y en los avales que tiene la blonda radical sino en la orden presidencial de sacarle de encima a toda costa a la titular del Inadi (Instituto Nacional contra la Discriminación).
La cuestión es que los problemas que Lubertino le ha traído a la Casa Rosada fueron mucho más de los que esperaba el matrimonio que se sintió estafado por quienes la propusieron y no ven la manera de sacársela de encima mientras le llueven críticas desde todos los sectores sociales y políticos por el accionar y la verba fácil de la funcionaria.
El tema es que el trámite es bastante engorroso ya que una destitución tiene que pasar por el Congreso que fue el que dio acuerdo para su nombramiento. La Legislatura porteña, un tema absolutamente menor para los Kirchner es la excusa ideal para desprenderse de ella. A tal punto que el dominador de la escena, el senador Daniel Filmus debió resignar a su protegida y compañera de toda la vida, Mara Brawer que iría sexta para satisfacer a su jefe.