"Hubo una asistencia del Estado inédita en este tipo de tragedia"
Este martes por la tarde la subsecretaria de Derechos Humanos, Gabriela Alegre, declaró en el proceso de juicio político al suspendido jefe de Gobierno, Aníbal Ibarra, por la tragedia de Cromañón. Alegre defendió la acción del Gobierno de la Ciudad durante la posemergencia en la tragedia de Cromañón ya que aclaró en varias oportunidades que ella no estaba capacitada para trabajar en la emergencia y por eso no lo hizo.
La funcionaria -que se notó sumamente nerviosa- afirmó: "Nunca actué sola sino por órdenes del Jefe de Gobierno". Asimismo, señaló: "Aunque no le gusta que se difunda, tengo que decir que el Jefe de Gobierno se reunió a partir del 6 de enero con familiares de las víctimas y con sobrevivientes en varias oportunidades".
Alegre explicó que "el Gobierno no sólo otorga subsidios sino que hay un programa de atención a las víctimas. Se entregan aproximadamente 179 subsidios a grupos familiares y 1.600 a sobrevivientes".
La testigo aclaró que no ha recibido "ninguna denuncia sobre mala atención por parte de funcionarios del Gobierno de la Ciudad" y aseguró que durante la tragedia "todo el tiempo hubo tareas de contención" y que "no participó personal del Gobierno de la Ciudad en el proceso de identificación de víctimas".
Alegre opinó que "hubo una asistencia del Estado inédita en este tipo de tragedia, de la cual estoy totalmente orgullosa" y manifestó que su habitual presencia durante el juicio político se debe a que está "acompañando lo que está ocurriendo en la Legislatura".
Por otra parte, la funcionaria señaló que "en numerosos casos familiares de víctimas de Cromañón y sobrevivientes pidieron trabajos en el Gobierno de la Ciudad. Hay dos personas contratadas en el servicio de custodia de edificios, aproximadamente 35 sobrevivientes en otras áreas del Gobierno y dos sobrevivientes en mi área".
Alegre dijo también que "la gente que colaboró el día de la tragedia no estaba identificada, ni siquiera los funcionarios. Igualmente, sobró personal".
Al término del testimonio, la fiscalía solicitó un careo entre Alegre, Beatriz Campos y José Iglesias, pero la Sala Juzgadora consideró que no era necesario.