El juego de Macri y Kirchner
Sobre el final de su mandato, el entonces presidente de la Nación, Néstor Kirchner, firmaba un decreto cuyo destino sólo podía ser la polémica. En éste, el mandatario avalaba al empresario del juego en la Ciudad, Cristóbal López, a incorporar 1.500 nuevas máquinas tragamonedas al casino de Palermo, donde ya funcionaban unas 3.000.
El proyecto, firmado también por Alberto Fernández y Alicia Kirchner, también extendía en 15 años la concesión del Hipódromo de Palermo, trasladando así la fecha de vencimiento hasta el año 2032.
El viernes 12 de diciembre, el jefe de Gobierno porteño, Mauricio Macri, elevó un convenio a la Legislatura cuya aprobación avalaría el decreto firmado por Kirchner. El acuerdo, firmado entre el presidente de Lotería Nacional, Roberto López, y el presidente del Instituto de Juegos de Apuestas de la ciudad, Néstor García Lira, prevé que ambas instituciones acepten los términos y condiciones de las concesiones y permisos que amparen a los juegos existentes a la fecha, con sus ampliaciones y prórrogas, además de avalar concesiones y permisos futuros.
El beneficio de Macri nace de la cláusula tercera del acuerdo, donde se establece que a partir de su aprobación, la Ciudad perciba el 50 por ciento de los fondos provenientes de los fondos provenientes de las utilidades del juego. La norma vigente, en cambio, establece que la ganancia de la capital sea solamente del 24 por ciento.
Según lo publicado por el diario La Nación, la vicejefa de Gobierno porteña, Gabriela Michetti, se habría negado a suscribir el decreto a la Legislatura durante la estadía de Macri en Italia. Es por ello que su firma no aparece junto a las del ministro de Hacienda, Néstor Grindetti, y el jefe de Gabinete, Horacio Rodríguez Larreta, sino la del propio líder del PRO.
Esta disidencia dentro de las filas del macrismo deja una puerta abierta a la posibilidad de que los legisladores porteños del bloque oficialista tomen diferentes posiciones ante la votación del acuerdo.