Los helicópteros perjudican la Reserva Ecológica
La sequía, los incendios y la contaminación que generan los visitantes de la Reserva Ecológica Costanera Sur no son los únicos factores que afectan la vida en el espacio verde más grande con el que cuenta la Ciudad de Buenos Aires. Según una investigación realizada en la reserva por la Defensoría del Pueblo se constató "un fuerte impacto ambiental" generado por "los ruidos provocados por el sobrevuelo y aterrizaje de helicópteros en el helipuerto de la ex Ciudad Deportiva de Boca Juniors".
Según explicó la Defensoría porteña, la Reserva Ecológica fue designada el 22 de marzo de 2005 como "Humedal de Importancia Internacional"; que de acuerdo a la Ley 1540 de Control de Contaminación Acústica de la Ciudad, está catalogada como Área de Sensibilidad Acústica de Tipo I; y la Constitución de la Ciudad establece, no sólo la promoción de la preservación, restauración e incremento de zonas de reserva ecológica, sino también "la obligatoriedad de la evaluación previa del impacto ambiental de todo emprendimiento público o privado susceptible de relevante efecto y su discusión en audiencia pública".
Pero no sólo la normativa local contempla la protección de la reserva frente a la contaminación acústica. "El Decreto Nacional Nº 453/93 prohíbe en las Reservas Naturales Silvestres la operación de aeronaves a menos de tres mil pies, con excepción de la necesaria para fines científicos, de manejo, control y vigilancia", remarca un comunicado de la institución.
Buscando que se cumpla con las leyes de protección ambiental y utilizando las mismas como fundamento, la Defensoría solicitó al Gobierno porteño que, "a través de la autoridad competente de nivel nacional, se caracterice el espacio aéreo de la Reserva Ecológica Costanera Sur como Zona Restringida para el vuelo de aeronaves".