Colegiales: la sucesión de incendios renueva el reclamo por el playón ferroviario
Tres incendios registrados en menos de siete meses en el playón ferroviario de Colegiales volvieron a poner en agenda un reclamo que vecinos y organizaciones barriales sostienen desde hace años: el retiro de los vagones ferroviarios fuera de servicio que permanecen en el predio.
Los distintos grupos barriales afirman que la permanencia de ese material abandonado representa un riesgo para la seguridad y el ambiente y que la sucesión de siniestros demuestra la necesidad de una intervención definitiva. El predio se convirtió, hace pocos años, en un parque recreativo que convive con las añejas estructuras.
El episodio más reciente ocurrió el 7 de julio, cuando un incendio afectó a uno de los vagones emplazados en el sector ferroviario lindero al Parque Ferroviario de Colegiales. Bomberos de la Ciudad controlaron el fuego y el SAME desplegó un operativo preventivo, sin que se registraran personas heridas. Fue el tercer incendio de estas características desde diciembre del año pasado: el anterior se había producido el 16 de junio y el primero de esta seguidilla, el 15 de diciembre de 2025.
Para los vecinos, la repetición de los incendios no constituye un hecho aislado, sino la consecuencia de una situación que lleva años sin resolverse. Sostienen que decenas de coches ferroviarios permanecen abandonados en el playón, muchos de ellos destinados al desguace, sin que hasta el momento hayan sido retirados.
También advierten que durante el invierno varias personas utilizan esas formaciones como refugio para pasar la noche, una situación que incrementa el riesgo de nuevos focos de incendio.
Días antes del último episodio, organizaciones barriales habían presentado un reclamo formal ante la Administración de Infraestructuras Ferroviarias (ADIF) solicitando la remoción del material rodante. En esa presentación advertían sobre los riesgos sanitarios, ambientales y de seguridad derivados de la permanencia de los vagones y reclamaban una intervención urgente de los organismos nacionales responsables de la infraestructura ferroviaria.
Tras el incendio de julio, las organizaciones volvieron a insistir con ese pedido. "La permanencia de estas estructuras abandonadas constituye un importante pasivo ambiental que afecta la calidad de vida de quienes habitan y transitan la zona", señalaron en un comunicado conjunto difundido por Vecinos del Parque Cultural Colegiales e Iniciativas por el Parque Lineal de Colegiales. Allí también remarcaron que desde hace años las formaciones generan acumulación de residuos, proliferación de roedores y un progresivo deterioro del entorno urbano.
Los vecinos sostienen además que el ingreso frecuente de personas al interior de los vagones dificulta las tareas de control y mantenimiento del predio.
"Solicitamos a Trenes Argentinos que proceda a la brevedad al retiro total del material rodante destinado a desguace", expresaron las organizaciones en el mismo documento. Según indicaron, la remoción de los vagones permitiría reducir riesgos sanitarios y de seguridad, mejorar las condiciones ambientales del sector y avanzar en la recuperación integral de los terrenos ferroviarios.
El playón ferroviario de Colegiales ocupa unas siete hectáreas delimitadas por la avenida Federico Lacroze, Moldes, Virrey Olaguer y Feliú y las vías del Ferrocarril Mitre. Funcionó como playa de maniobras desde 1898 y, tras el cese de esa actividad, permaneció durante décadas en estado de abandono. En los últimos años una parte del predio fue transformada en el Parque Ferroviario, uno de los principales espacios verdes incorporados al barrio, aunque otra continúa bajo jurisdicción nacional y conserva material ferroviario fuera de servicio.
Esa convivencia entre un parque de uso cotidiano y un sector ocupado por vagones abandonados es uno de los aspectos que más preocupa a los vecinos. Familias, deportistas y personas que utilizan diariamente el espacio público conviven con un área que, según sostienen las organizaciones barriales, aún no fue saneada ni recuperada completamente.
La jurisdicción del predio también forma parte del reclamo. Mientras el Gobierno porteño interviene ante cada emergencia mediante los Bomberos de la Ciudad y el SAME, el destino de los vagones depende de organismos nacionales vinculados al sistema ferroviario. Para los vecinos, esa división de responsabilidades no puede explicar la permanencia de un problema que acumula antecedentes y reclamos documentados.