Publicado: 16/08/2006 UTC General Por: Redacción NU

La ex cárcel de Caseros tiene los días contados

En menos de un año, la ex cárcel de Caseros debe ser demolida. Así lo anunciaron, en conjunto, el Gobierno nacional y el porteño. Personal del Ejercito Argentino será el encargado de hacerlo de forma mecánica y no por implosión
La ex cárcel de Caseros tiene los días contados
Redacción NU
Redacción NU

Finalmente, entre Nación y Ciudad se llegó a un acuerdo para demoler la vieja cárcel de Caseros, ubicada en el barrio porteño de Parque Patricios. El plazo para hacerlo no debe superar a un año y el encargado será personal del Ejercito Argentino que lo hará de forma mecánica y por implosión.

El convenio se anunció este miércoles durante un acto donde estuvieron presentes la ministra de Defensa, Nilda Garré; el jefe de Gobierno porteño, Jorge Telerman; el jefe del Estado Mayor General del Ejército, Roberto Bendini; y el ministro de Planeamiento y Obras Públicas porteño, Juan Pablo Schiavi.

"Para mí es una satisfacción que podamos colaborar para eliminar esa rémora que está en el corazón de la ciudad y que ha impedido su desarrollo", sostuvo Garré. Por su parte, Telerman agregó: "Esta cárcel, por sí misma y por el lugar donde se encontraba ubicada, conspiraba con el desarrollo de la Ciudad".

El acuerdo dispone un nuevo cronograma para finalizar los trabajos establecidos en los convenios originales (Nº 54/02 y Nº 56/03), a través del cual el Gobierno porteño encomendó al Ejército la demolición mecánica de dos subsuelos y dos plantas superiores del edificio principal de la ex cárcel emplazada en el predio ubicado entre las calles 15 de Noviembre, Pichincha, Caseros y Pasco, del barrio de Parque Patricios.

El Ejército presentó el proyecto al Centro Argentino de Ingenieros (CAI) para ser sometido a un análisis técnico y requirió el otorgamiento del Certificado de Aptitud Ambiental. Cumplidos dichos recaudos, los organismos competentes procedieron a la aprobación.

Por ello, el Ejército comenzó los trabajos de preparación de la estructura, una tarea que fue interrumpida por una medida cautelar en la que se cuestionaba el método de demolición por implosión.

Finalmente, y después de numerosos estudios del CAI que indicaban los peligros que implicaba la paralización de la demolición, se obtuvo del Organismo Nacional de Bienes del Estado (ONABE), propietario del inmueble, el correspondiente aval para la demolición.

Noticias Relacionadas

Más de Redacción NU