Karina Milei y Monteoliva dieron detalles sobre el traslado de presos de Devoto
La secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, y la ministra de Seguridad Nacional, Alejandra Monteoliva, encabezaron este lunes una conferencia de prensa para anunciar la finalización de la primera etapa del traslado de internos desde la cárcel de Villa Devoto hacia el nuevo Complejo Penitenciario Federal VIII de Marcos Paz. El operativo permitió reubicar a unos 1.400 presos, más del 90% de la población alojada en el establecimiento porteño, en un proceso que apunta a concretar el cierre definitivo del penal. También participó el jefe de Gabinete, Diego Santilli.
Durante la presentación, Karina Milei destacó la importancia de avanzar con una medida que permaneció pendiente durante años y que responde a un reclamo histórico de los vecinos de Devoto. “Ahora viene una parte muy importante de devolverle a los vecinos de Devoto este espacio que durante tantos años ocupó esta cárcel”, afirmó la funcionaria, quien también recordó su vínculo personal con el barrio. La conferencia representó, además, una nueva aparición pública de la secretaria general de la Presidencia, que comenzó a asumir un papel más activo en la comunicación de las iniciativas del Gobierno.
Por su parte, Monteoliva resaltó el trabajo coordinado entre el Servicio Penitenciario Federal y las fuerzas de seguridad para garantizar el desarrollo del operativo. La ministra calificó de “increíble” la velocidad del procedimiento y recordó las dificultades que durante años impidieron concretar la mudanza. El traslado se organizó de manera gradual, con controles sobre los movimientos de los detenidos y la participación de distintas fuerzas federales, bajo un esquema de coordinación destinado a reducir riesgos durante los desplazamientos.
Sin embargo, el traslado todavía no supone el cierre inmediato de la cárcel de Devoto. Las autoridades informaron que permanecerá allí un grupo de entre 60 y 80 internos mientras se aguardan definiciones sobre una eventual visita del papa León XIV al establecimiento, prevista para noviembre. Una vez resuelta esa situación, se completará la reubicación de los detenidos restantes. El Gobierno estima que la desocupación definitiva podría concretarse hacia fines de 2026 o comienzos de 2027.
La puesta en funcionamiento del nuevo complejo forma parte de un acuerdo entre la Nación y la Ciudad de Buenos Aires, que se remonta a 2018 y sufrió sucesivas postergaciones. La cárcel de Marcos Paz fue construida por el Gobierno porteño y entregada a la administración nacional para permitir el traslado de los presos y avanzar con el cierre del establecimiento de Villa Devoto. Una vez finalizada la mudanza, también está previsto trasladar a unos 350 detenidos que actualmente permanecen en comisarías y alcaidías de la Policía de la Ciudad, a disposición de la Justicia nacional.
El futuro del predio de Devoto abrirá una nueva etapa de discusión política y urbanística. Los terrenos, que pertenecen al Estado nacional, deberán atravesar un proceso de rezonificación en la Legislatura porteña. El convenio contempla destinar el 65% de la superficie a espacios públicos y el 35% a viviendas, además de prever un espacio de memoria por la masacre del Pabellón Séptimo de 1978. De esta manera, el traslado penitenciario no solo apunta a reorganizar el sistema de alojamiento de detenidos, sino que también habilita el debate sobre el destino de uno de los predios más importantes del barrio.