Publicado: 25/09/2026 UTC Ciudad Por: Valeria Azerrat

Palermo: un mural para recordar a dos jóvenes desaparecidos

“Raíz de Barrio”, de Darío Coronda, recuerda a Ricardo Frank y Sergio Martínez, secuestrados y desaparecidos en 1978. La Legislatura porteña declararía la obra “de interés”.
Palermo: un mural para recordar a dos jóvenes desaparecidos
Valeria Azerrat
ricardo frank y sergio martínez

A pocos metros de Plaza Serrano, el Pasaje Russel es una de esas calles del barrio porteño de Palermo que fueron incorporando con el tiempo una identidad propia. Entre casas bajas, antiguas fachadas y locales comerciales, las paredes fueron convirtiéndose en soportes para obras de distintos artistas.

El Pasaje Russel forma parte de los recorridos de arte urbano de la zona y suele ser incluido en circuitos y visitas guiadas, que recorren las distintas intervenciones realizadas en sus paredes. Entre esas obras se encuentra “Raíz de Barrio”, de Darío Coronda, conocido artísticamente como Krtu, un mural que combina la intervención artística con la historia de dos jóvenes desaparecidos durante la última dictadura militar.

El mural está ubicado en la esquina de Borges al 1745 y el pasaje, situado entre Costa Rica y El Salvador. Su historia comenzó en 2017, aunque la obra que hoy ocupa buena parte del frente fue tomando forma con el tiempo.

Según relató Coronda, inicialmente había sido convocado para pintar solamente la ochava del edificio. Mientras trabajaba en el mismo pasaje, comenzó a tomar contacto con la historia del lugar y con Lidia Frank, hermana de Ricardo “Ricky” Frank, quien se acercó para mostrarle algunos bocetos y proponerle trabajar sobre una serie de ideas destinadas al consorcio.

Ese intercambio modificó el sentido inicial de la intervención. Coronda comenzó a incorporar referencias a Ricardo Alberto “Ricky” Frank y Sergio Antonio “Yoyi” Martínez, los dos jóvenes oriundos de Trenque Lauquen que fueron secuestrados el 10 de noviembre de 1978 durante la última dictadura cívico-militar. Ambos tenían vínculos con Buenos Aires y fueron llevados de su domicilio en Palermo a la Escuela de Mecánica de la Armada (ESMA).

El propio artista contó que la presencia de Ricky y Yoyi fue incorporándose de manera progresiva a la obra. En un primer momento, pintó dos pájaros como representación de ambos y, durante el proceso, fue Lidia Frank quien le propuso sumar los rostros de los dos jóvenes.

“Fue todo un desafío poner dos retratos de los dos estudiantes de Arquitectura desaparecidos en Palermo”, relató el artista, que admitió que nunca pensó que “este mural iba a tomar tanta fuerza y potencia”.

Con el paso de los años, la obra también atravesó distintos momentos de conservación. Fue restaurada en septiembre de 2021 y, en esta última semana, volvió a ser intervenida después de episodios de vandalismo. Según Coronda, la respuesta de quienes viven y circulan por el lugar fue determinante para que el mural permaneciera. “Más allá del vandalismo, el mural fue adueñado por los vecinos que conocen la historia”, sostuvo.

El nombre “Raíz de Barrio” resume también el sentido que Coronda quiso darle a la obra. Según explicó, el mural busca recuperar una parte de la historia del lugar, que puede quedar relegada detrás de las transformaciones que atravesó Palermo. “Dio la impronta de esa esquina y cuenta la raíz del barrio, así se llama”, explicó el artista, en referencia a la intención de mantener presente aquello que ocurrió allí.

Para Lidia Frank, hermana de Ricardo, esa presencia adquirió otra dimensión con el paso del tiempo. La obra permitió que la historia de los dos jóvenes saliera del ámbito familiar y de los testimonios de quienes los conocieron, para incorporarse a un espacio cotidiano del barrio. Los rostros de Ricky y Yoyi quedaron así asociados a una esquina de Palermo vinculada con su secuestro y hoy forman parte del paisaje por el que transitan vecinos y visitantes.

La historia de ambos jóvenes tiene un punto de referencia en Trenque Lauquen, localidad bonaerense donde crecieron y cursaron sus primeros estudios. Ricardo Frank nació allí el 20 de mayo de 1957 y asistió al Colegio Miguel Di Gerónimo, antes de trasladarse a Buenos Aires para estudiar Arquitectura en la Universidad de Buenos Aires. Sergio Martínez, nacido en la misma ciudad el 22 de noviembre de 1956, también cursó sus estudios en esa institución y desde joven participó de la militancia política y de actividades junto a sectores vulnerables. Tenía 21 años cuando fue secuestrado.

Los testimonios incorporados durante los juicios por delitos de lesa humanidad permitieron reconstruir parte del recorrido de ambos dentro del circuito represivo ilegal. Sobrevivientes de la ESMA recordaron la presencia de los jóvenes, identificados en esos relatos como “los chicos de Trenque Lauquen”. El mural tomó esas historias y las llevó a una pared de Palermo, en el mismo barrio donde fueron secuestrados.

El pasaje donde se encuentra “Raíz de Barrio” es, al mismo tiempo, uno de los puntos donde se concentra el arte urbano de Palermo. En sus alrededores pueden encontrarse murales de distintos autores, tamaños y técnicas, algunos de ellos convertidos en parte de los recorridos que realizan vecinos y visitantes. La concentración de obras convirtió a este sector del barrio en una suerte de galería de arte a cielo abierto, donde una caminata puede reunir expresiones muy diferentes.

En ese contexto se inscribe la iniciativa presentada en la Legislatura porteña. La Comisión de Cultura firmó el despacho del proyecto que propone declarar a “Raíz de Barrio” de interés para la Cultura y la Promoción de los Derechos Humanos de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. Con la firma del despacho, el expediente quedó en condiciones de ser tratado en el recinto.

El proyecto, presentado por la legisladora Delfina Velázquez, sostiene que la obra forma parte de la memoria urbana de la Ciudad y que el espacio público puede funcionar también como lugar para conservar y transmitir historias vinculadas con el pasado reciente. La iniciativa destaca además el trabajo de Coronda y su trayectoria en torno al muralismo y al uso del espacio público como lugar de encuentro con distintas historias e identidades.

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