Publicado: 20/04/2026 UTC Ciudad Por: Valeria Azerrat

Plazas en disputa: barrios porteños se organizan contra las cocheras subterráneas

El plan del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires para instalar cocheras subterráneas en plazas porteñas genera rechazo en distintos barrios.
Plazas en disputa: barrios porteños se organizan contra las cocheras subterráneas
Valeria Azerrat
plazas

El anuncio del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires de avanzar con la construcción de estacionamientos subterráneos bajo plazas y parques abrió un nuevo frente de conflicto en distintos barrios, donde vecinos y vecinas comenzaron a organizarse para expresar su rechazo y exigir información.

Aunque la iniciativa es presentada por el ejecutivo como una solución para ordenar el tránsito y reducir la presencia de autos en superficie, en el territorio crece la preocupación por el impacto ambiental y social que podrían tener las obras.

La medida forma parte de una licitación pública que prevé la construcción y explotación de cocheras bajo espacios verdes en Palermo, Belgrano, Núñez y el sur de la Ciudad, en barrios como Barracas y Parque Patricios.

El esquema contempla concesiones por 20 años, en las que las empresas privadas asumirán la inversión y luego explotarán comercialmente los estacionamientos. Desde el ejecutivo aseguran que el objetivo es “liberar espacio en superficie” y mejorar la circulación, pero en los barrios la discusión gira en torno a lo que se perderá con ese proceso.

El colectivo Palermo Resiste se convirtió en una de las voces más activas contra el proyecto que impactaría en la Plaza Inmigrantes de Armenia. “Los vecinos no queremos que destruyan nuestra plaza, es casi el único espacio de superficie verde en Palermo Viejo”, señalaron.

Para el grupo, la iniciativa no sólo afecta un lugar clave para la vida cotidiana, sino que además responde a problemas generados por otras políticas urbanas.

En ese sentido, apuntan contra la expansión de los decks gastronómicos en la vía pública y el avance de nuevos desarrollos inmobiliarios a los que se eximió de la obligación de construir cocheras. “Si no hay lugares para estacionar se debe a dos medidas tomadas por el gobierno porteño: permitir plataformas gastronómicas en todas las calles y dejar que se construyan edificios donde antes había casas bajas sin exigir garages”, sostienen.

Otro de los puntos más sensibles tiene que ver con el impacto ambiental. Desde Palermo Resiste advierten que la construcción de estructuras subterráneas implica un aumento del cemento y una reducción de la capacidad absorbente del suelo. “Al hacer estacionamientos subterráneos se destruye la capacidad absorbente de la plaza”, remarcan, en un contexto donde las lluvias intensas y las inundaciones son una preocupación creciente en la Ciudad.

Las dudas también se replican en Belgrano, donde el proyecto alcanzaría a la Plaza Noruega. Allí, vecinos consultados coinciden en que uno de los principales interrogantes es qué sucederá durante el tiempo de obra, ante la posibilidad de que el espacio público sea cerrado durante un período prolongado, tal como ocurrió en otros casos en los que los vecinos no pudieron acceder a ellos por más de un año.

En esa línea, se muestran cautelosos con lo que pueda suceder en Belgrano, pero adhieren a la preocupación respecto a que la pérdida de superficie absorbente constituye un problema estructural.

En la Comuna 4, donde las obras se proyectan en Parque España y en un predio ubicado en Lavardén y Los Patos, el escenario suma otras particularidades. Vecinos de la zona aseguran que el terreno de Lavardén ya está ocupado como depósito de autos, aunque en los últimos días observaron que comenzaron a retirar algunos vehículos. “Figura como espacio público, pero no está abierto”, explican.

En ese sector, ubicado frente a la sede del Instituto Tecnológico Buenos Aires (ITBA) y otras empresas del sector, cuestionan la lógica del proyecto. “Llama la atención, porque en esta zona hay espacio de sobra para estacionar, hay muchos depósitos y pocas casas. Parece un sinsentido que hagan un estacionamiento acá”, expresó una vecina.

Respecto al Parque España, en Barracas, las preocupaciones se centran en el posible impacto sobre la arboleda. “Tememos que ocurra lo mismo que en Parque Patricios, donde la flora fue afectada cuando se hicieron las obras de extensión del subte”, señalaron. En particular, advierten que las raíces de los árboles, muchos de ellos ejemplares añosos, podrían verse dañadas por las excavaciones.

Ante la falta de información oficial detallada, vecinos de la Comuna 4 evalúan avanzar con un pedido formal a través de la Ley 104 de acceso a la información pública. Según indicaron, ya realizaron consultas ante la Junta Comunal, pero no obtuvieron respuestas concretas sobre el alcance de las obras, los estudios de impacto ambiental ni los tiempos previstos.

¿Qué dice la licitación?

Con fecha 7 de abril, el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires publicó en el Boletín Oficial una licitación pública para la construcción y explotación de una red de estacionamientos subterráneos en cinco puntos estratégicos de la Ciudad: Barracas, Parque Patricios, Palermo, Núñez y Belgrano.

El proyecto se desarrollará bajo el sistema de concesión de obra pública por un plazo de 20 años. Las empresas adjudicatarias deberán encargarse del diseño, la construcción, el mantenimiento y la explotación comercial de las cocheras, asumiendo la totalidad de la inversión inicial.

El canon base fijado es de $95.596.312 mensuales, que funcionará como piso para las ofertas. Además, el pliego permite incorporar servicios complementarios que ayuden a sostener el modelo económico, siempre que no alteren el uso principal del estacionamiento.

Las obras deberán ejecutarse en un plazo máximo de dos años desde su inicio. Durante ese período, los predios podrían permanecer cerrados al público. Una vez finalizados los trabajos, los espacios podrán comenzar a operar tras la aprobación de los organismos de control.

Noticias Relacionadas

Más de Valeria Azerrat