Publicado: 06/01/2010 UTC General Por: Redacción NU

La Defensoría porteña puso el alerta sobre la violencia de la Federal

Un trabajo de la Defensoría del Pueblo de la Ciudad revela los casos más violentos en la Capital. El análisis fue realizado sobre desalojos, marchas o víctimas individuales. Figuran el del desalojo de la cooperativa de cartoneros El Álamo, el desalojo de la Huerta Orgázmika, y la represión el día posterior por una protesta ante el CGP 6, en reclamo por el violento desalojo policial.
La Defensoría porteña puso el alerta sobre la violencia de la Federal
Redacción NU
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El caso de Rubén Carballo, como tantos otros, exhibió el costado más violento de la Policía Federal ante la sociedad porteña, pero no fue el primero. Un informe de la Defensoría del Pueblo, publicado hoy en el diario Página 12 revela veinte casos de extrema gravedad ?entre los que se cuentan cuatro homicidios?. Sobre más de 100 denuncias recibidas, el organismo de control porteño conducido por Alicia Pierini da cuenta del grado de violencia de la Federal entre 2008 y 2009.

Todos los casos consignados en el artículo periodístico ?surgidos del informe- fueron llevados a la Justicia penal, pero en buena parte los denunciados fueron sobreseídos o las causas archivadas rápidamente. Según relata Horacio Cecchi, el informe sostiene que la violencia policial se agravó en estos dos últimos años y, especialmente, en los últimos meses de 2009. El documento cubre las denuncias recibidas por la Defensoría hasta el 31 de octubre pasado y no llegó a incluir la represión en el recital de Viejas Locas (14 de noviembre pasado) en Vélez Sársfield, del que resultó la muerte del adolescente Rubén Carballo, o el violento desalojo de la Plaza de Mayo en oportunidad de la marcha de la Mutual Sentimiento (9 de noviembre).

?Hace mucho tiempo que en la Capital no se desataban represiones como éstas, sin que hubiera una provocación previa. Es preocupante porque va en contra de la política del gobierno nacional, que no es represiva?, señaló Pierini a Página/12. ?Todo lo que es un exceso una vez probado se sanciona ?aseguró a este diario el secretario de Seguridad, Sergio Lorusso?. Los que ocurren son excesos individuales. Ellos (por los federales) saben que todos los excesos van a ser llevados por particulares o por la misma institución a la Justicia.?

En la nota se subraya que el informe, de 65 páginas, consta de diez capítulos y tres anexos sobre causas abiertas por represión policial en marchas, desalojos, y sobre casos de víctimas individuales. Bajo el título de ?Informe especial sobre violencia policial en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires?, el documento describe y trabaja sobre ?los patrones comunes de irregularidades? policiales.

?El argumento central del documento es que el abuso, la corrupción y la violación de los derechos humanos, con índices diferentes según los años, constituyen prácticas policiales que la Federal pareciera arrastrar después de veintiséis años del fin de la dictadura militar, especialmente el funcionamiento de un modelo tradicional que supone el predominio de rutinas y hábitos caracterizados por un sesgo autoconservativo, orientado a desarrollar acciones inscritas en una perspectiva bélica del control delictivo?, relata Cecchi en su artículo.

?No es toda la Capital ?dijo Alicia Pierini al periodista?. Son comisarías. La mayoría del sur y del centro de la ciudad, las que tienen relación con el fútbol, roce con las barrabravas. Lo que hacemos es poner un alerta para que se tome en cuenta, sobre todo porque esta violencia no le hace ningún favor a la política del gobierno nacional, que no es represiva. ¿Cómo puede ser que un chico esté en la morgue 65 días y sea enterrado como NN? No pasó jamás en la democracia.?

El análisis de las situaciones de violencia policial fue realizado sobre desalojos, marchas o víctimas individuales. Entre los veinte casos seleccionados figuran el del desalojo de la cooperativa de cartoneros El Alamo, del Centro cultural Almagro, el 12 de agosto pasado (donde se registraron heridos y nueve detenidos), el desalojo de la Huerta Orgázmika, en Caballito, el 18 de mayo pasado, y la represión el día posterior por una protesta ante el CGP 6, en reclamo por el violento desalojo policial.

En los casos de violencia policial en desalojos, el informe diferencia ?según Cecchi- entre los que se produjeron con orden judicial y los que no la tuvieron, y entre estos últimos, los que se sostienen en ?una resolución administrativa? y los que se producen alegando ?facultades propias de la policía?.

?Lejos de respetar los principios de razonabilidad y proporcionalidad, los han transgredido incumpliendo con las normas vigentes.? El documento agrega que ?se ha podido apreciar en la mayoría de los procedimientos de desalojos la presencia de niños, lo cual es un agravante visto y considerando la normativa de protección preferencial de este grupo?.

Otro capítulo lo constituye la ?actuación policial en casos individuales?. En ellos, la violencia parece sostenerse en el hecho de que las víctimas fueron descriptas como ?supuestos delincuentes?, lo que según el discurso policial habilitaría a la acción de ?abatirlos (...) como una práctica aceptada dentro de las rutinas cotidianas? policiales. Como explicación de la acción aparece el objetivo de ?control de ?ilegalismos?, (que) es lo que permite ?sostiene el informe? que la cuestión de la brutalidad policial entre y salga del debate público, sin mayores modificaciones del número de víctimas sobre las cuales año a año se ejerce este abusivo accionar policial?.

El eje de esta práctica se sostiene por la ?deficiente formación en derechos humanos de la policía, que no percibe que la vida es el derecho de mayor jerarquía, y en consecuencia no puede ser violado en defensa del derecho de propiedad?.

El informe agrega que ?en los casos aquí analizados se advierte una brecha entre el ?accionar real? desplegado por los efectivos policiales en el procedimiento y el ?deber ser? jurídico al que están legalmente sujetos. El uso de la fuerza resultó excesivo, desproporcionado o irracional; y llevado a cabo generalmente contra personas y sectores de la población social y económicamente más vulnerables de la ciudad?.

El motivo de la ?mala imagen? de la Federal, como destaca el Informe, se sostiene no sólo en sus actos violentos, sino que también ?en muchas oportunidades la versión policial dista notablemente de la versión de las víctimas y, en algunas de ellas, se ha constatado que inclusive difieren de los hechos comprobados en causas judiciales?. En pocas palabras, el escaso ajuste de la versión policial a la realidad.

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