Coca-Cola restituyó a un delegado gremial
Omar Rombolá, empleado de la empresa Coca Cola-Femsa que había sido separado de sus tareas laborales por la empresa en represalia a su participación gremial, y que a principios de agosto había sufrido una feroz golpiza en la cercanías a la embotellador en el barrio de Pompeya, fue reincorporado en su puesto.
Finalmente, la multinacional de gaseosas acató un fallo judicial del mes de mayo, iniciado por discriminación, que solicita la reincorporación de Rombolá. Este trabajador había querido organizar sindicalmente a sus compañeros, que no tenía delegados desde hacía una década, entre otros derechos de los trabajadores.
Sus compañeros de la planta realizaron una serie de protestas contra la discriminación y sin contar con el apoyo del gremio que los representa Sutiaga (Sindicato Unido de Trabajadores de la Industria de Agua y Gaseosas).